Un estudio científico realizado en Nueva Zelanda determinó que el precio de la cerveza podría aumentar en las próximas décadas, pues el cambio climático perjudicará la producción de cebada de malta, ingrediente esencial de esa bebida alcohólica.
Jim Salinger, experto medioambiental del Instituto del Agua e Investigación Meteorológica neozelandés, señala que el calentamiento global destruirá gran parte de los cultivos del citado cereal en Oceanía.
Las áreas secas de Australia y Nueva Zelanda recibirán cada vez menos precipitaciones, por lo que en ellas se sembrará menos cebada de malta.
Salinger, que centró su investigación en Oceanía, dijo que esa circunstancia llevará a una reducción drástica en la producción de cerveza en los próximos treinta años.
“En ese caso, los pubs tendrán que dejar de servir cerveza o ésta será mucho más cara”, explicó el científico, quien especuló que la situación obligará a la industria a buscar formas alternativas de obtener la bebida.
La cebada de malta es uno de los ingredientes base de la cerveza junto al agua y al lúpulo, que le da su sabor amargo tras el proceso de fermentación.
Luego de noticias como esta quisas en un futuro no muy lejano sera imposible poder superar récords como el de Steve Petrisino. Todo partio cuando se empezaron a registrar récords de velocidad bebiendo en el Libro Guinness allá por los años 60, consistentes en beber cerveza en un yard of ale, que es un tipo de vaso muy largo con una capacidad de 1,7 litros. A mediados de los 70 se empezaron a registrar récords usando cualquier tipo de recipiente, porque imagino que el yard of ale sería bastante incómodo.
Fue el 22 de Junio de 1977, en el Gingerbreadman Pub de New Cumberland, Pennsylvania, cuando Steven Petrosino batió el anterior récord a la edad de 25 años. El amigo se bebió nada menos que ¡1 litro de cerveza en 1,3 segundos!

También batió los récords de un cuarto y de medio litro, en 0,137 y 0,4 segundos respectivamente. Sin embargo, en el Guinness sólo figura el del litro en 1,3 segundos. Parece que, además de mucha jugerga con los colegas, su secreto residió en dos jarras de medio litro cada una, diseñadas especialmente para la ocasión.

El libro de ese año también registra a Peter G. Dowdeswell, que se bebió un litro en 2,3 segundos, aunque desde una sóla jarra. También posee el récord de 2 litros, en 6 segundos, el 7 de Febrero de 1975.
Por otro lado, a partir de 1991 se han eliminado todo tipo de pruebas consistenes en ingerir bebidas alcohólicas o comer a toda velocidad, por aquello del no es sano. Se borraron incluso todos los anteriores récords, incluso aquellos que tenían que ver con la ingestión de bicicletas y árboles, WTF! (edición de 1990, página 464).
Hoy día, hay que llamar a Steven Dr. Petrosino, porque el hombre se doctoró en Nutrición en 1995 por la Lasalle University. Además, es revisor de artículos en la Wikipedia. Sin embargo, aunque parezca que sentó cabeza, de eso nada. Todavía es capaz de dejarte con la boca abierta bebiendo cerveza, y nunca mejor dicho:
Y qué cara de satisfecho que se le queda, oiga. Y por cierto, decir que el diseño de las jarras tenía su miga. En la página que tiene sobre el récord habla de ello, y es que se basó en principios de dinámica de fluidos para dar con un diseño óptimo, que no todo es tener garganta profunda.
¿Interesante?
No!!!!
Pero nunca esta demás saber alguna estupidez!


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